
Vivimos una jornada especialmente significativa junto a las nuevas familias que se integran a nuestra comunidad, en un espacio pensado para compartir, conocernos y comenzar a construir vínculos desde el inicio.
La actividad, marcada por un ambiente cercano y festivo, comenzó con el saludo de la rectora, quien destacó la importancia de construir comunidad desde el primer día. A esto se sumó la bienvenida del Centro de Padres, que invitó a las familias a participar activamente en la vida del colegio.
Uno de los momentos más valorados de la jornada fueron las presentaciones artísticas, donde docentes y estudiantes sorprendieron con su talento, generando un espacio de conexión y alegría compartida. En paralelo, se desarrollaron diversas actividades recreativas, como juegos deportivos que convocaron tanto a niños como a adultos, promoviendo la participación y el trabajo en equipo.
Los más pequeños también tuvieron su espacio en una sección especialmente dedicada al arte, donde pudieron expresarse libremente a través de distintas actividades creativas. Asimismo, el mercado organizado por apoderados se convirtió en un punto de encuentro, fomentando el emprendimiento y fortaleciendo los lazos entre las familias.
La jornada fue diseñada con un claro propósito: facilitar la integración de quienes se incorporan a la comunidad educativa, fortalecer los vínculos entre familia y escuela, y promover espacios de colaboración y encuentro.
Sin duda, una instancia que reflejó el espíritu del colegio: una comunidad que crece unida, acogiendo a cada nueva familia como parte fundamental de su proyecto educativo.



